miércoles, 22 de junio de 2011

hay lamentables verdades en la vida, que te hacen madurar... sólo una persona en la vida es capaz de sacarte la sonrisa más real, más verdadera y más pura. esa persona, en la mayoría de casos, ni siquiera sabe que a ti te importa tanto. probablemente no te conozca de mucho, y también es probable, que no te hable en lo que hay de día. pero también es muy probable, que no dejes de pensar en esa persona, aunque tanto la odias por ser como es, por ignorarte tanto. por otra parte amas a esa persona, porque sólo él puede llegar a lo más profundo de tí, sacarte lo más interior, y dejarlo fuera, para que algunas veces, se pudra de no usarlo a tiempo. probablemente, no tengas ni idea de lo que siente esa persona, pero por dentro, deseas con todas tus fuerzas que se parezca a lo que sientes tú. te escondes de lo que dicen tus amigas y amigos, que no vale la pena luchar por alguien como, esa persona, porque es alguien descarado, que no sabe querer, que está con alguien por estar, que sólo piensa en sí mismo, pero tú no escuchas lo que te dicen, aunque sabes que es una gran verdad. lo más probable es que te dediques a revisar sus fotos, sus comentarios y sus estados a cada momento del día. y seguramente, te sepas casi toda la información que pone en sus intereses. seguro que más de una vez, te has chocado con él en la calle, algunas veces a posta, y otras veces sin querer, pero las dos opciones te parecen buenas con tal de que vuestros cuerpos se rocen. probablemente te sepas la fecha en la que cortó con su última novia, pero deseas olvidar el día en el que lo viste besándose con su ex en los baños. es muy probable que te dé repelús sentarte en la mesa vacía que hay a su lado, porque tienes miedo que se piense que le gustas. seguramente, cuando tus amigos te dicen que saben quien te gusta, se te detiene la respiración y disimuladamente, le echas una mirada a esa persona, pero cuando dicen otro nombre, de otro chico, te da un alivio tremendo, que hasta te gustaría reirte a carcajadas. seguro que esa persona ni siquiera sabe que tienes su número de teléfono, pero tú nunca le mandas nada, por miedo a que un día te pida tu número, y compare que los mensajes de amor, que le mandaron un día, están enviados por el mismo número que el tuyo. probablemente, cuando te diga algo, te pongas roja, rojísima, y a veces confundes palabras, letras. es probable que nunca seas tú la que se lance a hablar con él, aunque tanto lo desees, que buscas en tu mente algún tema para sacar.

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